Calor extremo e incendios forestales: la importancia de aprender de ellos para reducir sus daños

El cambio climático genera fenómenos meteorológicos adversos que vulneran gravemente la vida de las personas. En México, el calor extremo es una consecuencia latente que se percibe de manera indiscriminada, inmediata y cada vez con mayor prolongación en los diferentes estados de la República. Esta amenaza impulsa múltiples riesgos, causando graves afectaciones a la salud y medios de vida, aumentando la mortalidad relacionada con altas temperaturas y el favorecimiento en la generación de desastres como incendios forestales.
Calor extremo: ondas de calor e islas de calor urbana
El fenómeno de calor extremo se presenta a través de ondas de calor, las cuales se caracterizan por ser un período de temperatura excesiva –superando las temperaturas esperadas–, casi siempre combinadas con humedad, que se mantienen durante varios días consecutivos. Sus componentes esenciales son altas temperaturas en el área, zona o localidad y un tiempo prolongado de duración (dos o tres días). Se desarrolla en una zona en la que la presión atmosférica es muy alta, lo que impide la formación de nubes y, a su vez, ocasiona una mayor radiación solar, elevando la temperatura.
Para que se pueda considerar como tal, deben rebasarse ciertos umbrales de temperatura, los cuales se determinan a partir del registro histórico de temperaturas, del Sistema Meteorológico Nacional (SMN), de cada estado, ya que puede ser diferente y varía dependiendo del contexto geográfico, el clima, la cobertura vegetal y la adaptación de las personas al ambiente. Las épocas donde usualmente se presentan son durante la primavera y el verano, llegando a registrarse hasta 5 o 6 ondas de calor en el año.
El calor extremo representa de forma directa un riesgo para la salud que no es fácil de identificar o atribuir sus efectos, debido a su presencia prolongada y nociva, que, regularmente, no genera catástrofes inmediatas. Tan solo durante el 2024 se registraron 4,007 casos de daños a la salud en la temporada de calor (Secretaría de Salud en México, 2024). Además, sus efectos negativos pueden impactar de manera directa en la infraestructura pública, los servicios de salud, el sector laboral y actividades del sector primario.
Su impacto en las ciudades urbanizadas incrementa en demasía los riesgos de salud por el fenómeno denominado “islas de calor urbana”, el cual se refiere al aumento excesivo de temperatura que se observa en los espacios urbanos densamente ocupados y construidos, a diferencia de la zona rural o peri-urbana. Este patrón se asocia a una progresiva pérdida del entorno vegetal natural periurbano, sustituyéndolo por superficies impermeables, como el concreto, asfalto, ladrillo y otros materiales de construcción, que alteran el balance natural del ecosistema, lo que induce a un aumento de la temperatura en las áreas urbanas.
¿Cuáles son sus afectaciones en la salud?
Las complicaciones directas de las altas temperaturas en la salud se manifiestan en tres principales afectaciones vigiladas por la Secretaría de Salud: agotamiento por calor, quemadura por radiación solar y golpes de calor. Si bien los tres deben encender alertas para su atención, el impacto de los golpes de calor es tal que su inatención podría ser nociva para el desarrollo de las personas e incluso mortal, por ello es importante saber identificar y tratar los síntomas.



Golpe de calor
Se trata de un cuadro clínico ocurrido por la exposición prolongada al calor. La temperatura corporal aumenta a más de 40°C; incapacita al cuerpo de regular la temperatura. Es el cuadro clínico más grave y representa una emergencia para la vida.
Signos de alerta:
- Temperatura corporal elevada superando los 39°C.
- Alteración del estado mental: Mareos, confusión, desorientación o dificultad para concentrarse.
- Alteración de la sudoración: Piel seca o caliente.
- Hipotensión.
Síntomas de emergencia:
- Taquicardia y taquipnea.
- Náuseas, vómito y diarrea.
- Convulsiones.
- Pérdida del conocimiento o desmayo.
A pesar de que todas las personas son susceptibles a estas afectaciones, se debe prestar especial atención a los grupos vulnerables (adultos mayores, infancias, personas en movilidad, trabajadores al aire libre y personas con enfermedades crónicas), a quienes resulta más complicada la adaptación a altas temperaturas.
¿Cómo prevenir y tratar golpes de calor?
Es necesario prevenir estas afectaciones conociendo los riesgos y preparándose ante alertamientos de calor extremo que emitan las autoridades.
Medidas de prevención:
- Uso de lentes para el sol con protección UV400.
- Uso de bloqueador solar.
- Uso de sombrilla, gorra o sombrero.